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| Mitología Romana |
Mitología romanaLa mitología romana está formada por las leyendas y mitos de la religión politeísta practicada en la Roma antigua. La mayoría de las divinidades del panteón romano provienen de Grecia con dioses que suplantaron a las divinidades locales con algunas raras excepciones. Por esta razón algunos artículos dedicados a los dioses romanos de origen griego pueden ser tratados como exactos a sus equivalentes griegos.
Dioses y personajes de la mitología romana
- Acates:
- Acca Larentia: es la esposa de Faustulus, descrita a veces como amante de Hércules. Ella hizo la madre adoptiva de Romulus y de Remus
- Arúspices:
- Arvales:
- Ascanio:
- Áugur:
- Averno:
- Apolo/Febo: Dios de la belleza (Apolo en la mitología griega)
- Baco: Dios del vino (Dionisios en la mitología griega)
- Belona:
- Bona Dea:
- Caieta:
- Camenas:
- Camila:
- Carmenta:
- Cardea:
- Carna:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra.(Deméter en la mitología griega)
- Concordia:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra (Deméter en la mitología griega)
- Cupido: dios del amor (Eros en la mitología griega)
- Diana: diosa de la caza y la hechicería (Artemisa en la mitología griega)
- Fauno
- Febe: diosa de la luna (Selene en la mitología griega)
- Hércules (Heracles en la mitología griega)
- Jano: dios de las puertas.
- Juno: diosa de la maternidad (Hera en la mitología griega)
- Júpiter: Dios principal (Zeus en la mitología griega)
- Marte: dios de la guerra (Ares en la mitología griega)
- Mercurio: dios del comercio (Hermes en la mitología grieg)
- Minerva: Diosa de la artesania (Atenea en la mitología griega)
- Neptuno: dios del mar (Poseidón en la mitología griega)
- Proserpina: Esposa de Plutón (Perséfone en mitología griega)
- Plutón: dios de los infiernos (Hades en la mitología griega)
- Quirino
- Saturno: dios de la agricultura (Crono en la mitología griega)
- Sol: dios del sol (Helios en la mitología griega)
- Sorano
- Spes
- Tacio
- Tages
- Tarpeya
- Tarquecio
- Término
- Turno
- Vejovis
- Venus: Diosa del amor, la belleza y la fecundidad (Afrodita en la mitología griega)
- Vesta: Diosa del hogar (Hestia en la mitología griega)
- Vestales
- Victoria
- Vulcano: Dios del fuego y los metales (Hefesto en la mitología griega)
Véase también
- Mitología
- Mitología griega
Categoría:Mitología romana
ja:ローマ神話
ko:로마 신화
LeyendaUna leyenda es una narracion oral o escrita, en prosa o verso, de apariencia más o menos histórica, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos. En la literatura oral tradicional es frecuente y en la literatura escrita aparece a veces en los cantares de gesta, en los romances, en las crónicas, para explicar algunas tradiciones piadosas o el nombre de un lugar, y en las narraciones genealógicas, para explicar el origen de algún apellido. Más tarde, en el siglo XIX, se configura como género del Romanticismo escrita bien en prosa (como las de Gustavo Adolfo Bécquer) o bien en verso (José Zorrilla).
Está generalmente relacionada con una persona o una comunidad, o con un monumento, un lugar o un acontecimiento, cuyo origen pretende explicar (leyendas etiológicas). A menudo se agrupan en ciclos alrededor de uno de esos temas. Por ejemplo, el Ciclo Artúrico, o el ciclo de leyendas en torno a Robin Hood, el Cid Campeador o Bernardo del Carpio.
Pueden ser religiosas, profanas o mixtas, según el tema de que traten. También pueden ser populares (de formación más o menos espontánea o inconsciente), eruditas o fruto de una combinación de elementos de ambos orígenes. Pueden haber sido inicialmente eruditas y haber conseguido, después, una gran popularidad.
Contienen casi siempre un núcleo básicamente histórico, alrededor del cual se ha ampliado en mayor o menor grado, con episodios imaginativos o procedentes de otras leyendas (a esto se llama contaminación). También las hay en las que los elementos históricos están totalmente ausentes. La aparición de la evolución imaginativa puede provenir de motivaciones involuntarias, como errores, malas interpretaciones, o de la sugestión de un hecho excepcionalmente sobrecogedor. O bien, de la acción consciente de una o más personas que, por razones interesadas o puramente estéticas desarrollan el embrión original.
Categoría:Subgéneros narrativos
Categoría:Leyendas y sagas
ja:伝説
Roma AntiguaEstado de la Antigüedad, surgido de la expansión de la ciudad de Roma y que llegó a abarcar desde Gran Bretaña al desierto del Sáhara y desde la Península Ibérica al Éufrates. En un principio, tras su fundación (según la tradición en 753 a.C.) Roma fue una monarquía etrusca, más tarde (509 a.C.) fue una república latina y en 27 a.C. se convirtió en un imperio.
Historia
Fundación
Artículo principal: Fundación de Roma
Otros: Calendario romano, Ab urbe condita
La ciudad de Roma surgió de los asentamientos de tribus latinas que habitaban en las Siete Colinas, en la confluencia entre el río Tíber y la Vía Salaria, a 28 kilómetros del mar Tirreno. En este lugar el Tíber tiene una isla donde el río puede ser atravesado a pie. Debido a la proximidad del río y del vado, Roma estaba en una encrucijada de tráfico y comercio.
Alrededor del siglo VIII adC los asentamientos se unificaron en una única unidad política, denominada Roma Quadrata. La leyenda cuenta, que Roma fue fundada por Rómulo el 21 de abril de 753 adC. Rómulo, cuyo nombre se dice habría inspirado el nombre de la ciudad, fue el primero de los siete Reyes de Roma. Los historiadores romanos dataron la fundación en el 753 adC, y desde esa fecha contaron sus años.
Monarquía
Artículo principal: Monarquía romana
Inicialmente la naciente ciudad-estado es gobernada por un rey (rex) elegido por un consejo de ancianos (senatus). Los reyes míticos o semi-míticos son (en orden cronológico): Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Lucio Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Lucio Tarquinio el Soberbio. El último de ellos, Lucio Tarquinio el Soberbio, fue derrocado en el año 509 adC cuando la República Romana fue establecida.
República romana
Artículo principal: Antigua república romana
La República romana fue establecida el año 509 adC, según los últimos escritos de Livio, cuando el rey fue desterrado, y un sistema de cónsules fue colocado en su lugar. Los cónsules, al principio patricios pero más tarde plebeyos también, eran oficiales electos que ejercían la autoridad ejecutiva, pero tuvieron que luchar contra el senado romano, que creció en tamaño y poder con el establecimiento de la República. En este periodo se fraguarían sus instituciones más características: el senado, las diversas magistraturas, y el ejército.
Los romanos sometieron gradualmente a los ocupantes de la península itálica, la mayoría emparentadas con las tribus itálicas (de origen indo-europeo; como los samnitas...) pero también etruscos. La última amenaza a la hegemonía de Roma en Italia llegó cuando Tarentum, una gran colonia griega, ayudó a Pirro de Epiro en 282 adC.
En la última mitad del siglo III adC, Roma se enfrentó con Cartago en las dos primeras Guerras Púnicas, conquistando Sicilia e Iberia. Después de derrotar Macedonia y la Dinastía Seléucida en el siglo II adC, el naciente estado logra una enorme expansión tanto política como económica, extendiéndose por todo el Mediterráneo.
Mientras, los conflictos entre patricios y plebeyos caracterizarán la pugna política interna durante todo el periodo republicano, sólo paulatinamente lograrán los plebeyos la plena equiparación política (aunque no social).
La expansión trae consigo profundos cambios en la sociedad romana. La inadecuada organización política (pensada para una pequeña ciudad-estado y no para el gran territorio que es ya Roma) se hace patente para algunos, pero todos los intentos de cambio son bloqueados por la ultraconservadora élite senatorial. El enfrentamiento entre las diversas facciones produce en el siglo I adC una crisis institucional, que conducirá a diversas revueltas, revoluciones y guerras civiles...
Imperio romano
siglo I adC
Artículo principal: Imperio romano
Otros: Emperador romano
El vencedor ulterior de todas estas guerras civiles, César Augusto, abolirá de facto la república y consolidará un gobierno unipersonal y centralizado de todo el territorio, conocido como Imperio Romano. A partir de este momento, la estabilidad política del imperio quedará ligada al carácter de los emperadores que sucederán a Augusto, alternándose los periodos de paz y prosperidad con las épocas de crisis.
Augusto, que inagura la dinastía Julio-Claudia, representa el periodo de máximo esplendor del imperio. A esta dinastía, terminada en el año 68 por el infausto Nerón le seguirá el periodo de inestabilidad conocido como el año de los cuatro emperadores, donde se impondrá Vespasiano, que inagurará la dinastía Flavia, de origen no patricio. Les seguirán del año 96 al 180 los llamados "cinco emperadores buenos" (Nerva, Trajano, Adriano, Antonio Pío y Marco Aurelio), en la considerada "edad de plata" del Imperio.
Septimio Severo comienza el periodo de monarquía militar, y el fin de su estirpe llevará a la anarquía, un largo periodo de luchas intestinas por el poder donde los emperadores, nombrados por sus legiones, se suceden ininterrumpidamente.
anarquía
Caida del imperio
Artículo principal: Caída del Imperio Romano
Diocleciano (284 - 305) emprenderá una gran reorganización del Imperio, instituyendo la Tetrarquía. Su sucesor Constantino I el Grande será el último emperador del imperio unificado, que a partir de su reinado se dividirá en Imperio Romano de Oriente —con sede en Constantinopla— e Imperio Romano de Occidente.
El Imperio Romano de Oriente fue muy rico y avanzado culturalmente.
Constantino también institucionalizará el cristianismo, al hacerlo religión oficial del Imperio.
Las invasiones bárbaras pondrán la puntilla a un moribundo Imperio Occidental, dando paso a la Edad Media. El último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo, será depuesto en el 476. El Imperio de Oriente proseguirá su existencia bajo la denominación de Imperio Bizantino hasta la caída de Constantinopla en el año 1453.
Estructura social y política
La primera estructura social y política de los latinos fue la familia: el padre (páter familias), la esposa (unida al padre de familia por el rito sagrado de la torta), los hijos, las esposas de los hijos, los hijos de los hijos, y las hijas no casadas. De la agrupación de algunas familias del mismo tronco, surgieron las gens, y de un conjunto de familias surgieron las tribus.
La familia está formada por los más próximos (agnados), pero a medida que la familia se extiende se forma la gens o raza de un tronco común, integrada por la familia propiamente dicha (adnati) y por los gentiles, todos aquellos procedentes del mismo antepasado.
¿Como se produce la unión de los diversos grupos, sea de gens o de tribus? Cada grupo tiene un punto común de encuentro, generalmente para el culto religioso (aunque no exclusivamente para tal fin), punto que constituye el embrión de las cívitas (ciudades).
La ciudad
La fundación de Roma se atribuye a tres tribus: los Ramnes, los Ticios y los Lúceres. Estos tres grupos fundaron la llamada Roma Quadrata en el Monte Palatino. Otra ciudad fundada por otro u otros grupos en el Quirinal, se unió a la Roma Quadrata, surgiendo así la civitas ('ciudad') llamada Roma.
A los primeros ciudadanos romanos se les llama patricios (o patres), porque o bien son padres de familia (páter familias) o bien son hijos de padres de familia vinculados a la obediencia paterna (los hijos varones no alcanzaban la condición de padre de familia hasta que el padre moría y se independizaban, pero se daba por descontado que alcanzarían esta condición).
Los hijos de los patricios, al cumplir 17 años (más tarde la edad fue rebajándose hasta los 14 años) adquirían la condición de ciudadanos plenos (con tal motivo celebraban una festividad en que dejaban de vestir la toga praetexta propia de los muchachos y se colocaban la toga virilis, propia de los hombres), pero continuaban sujetos a la potestad del padre hasta que este moría.
A los patricios corresponde el derecho pleno de ciudadanía: forman el pueblo y son de entre los habitantes los de clase social más elevada. Sus derechos eran: el sufragio, el desempeño de los cargos públicos políticos o religiosos, el derecho a asignación de tierras públicas, los derechos civiles propios de las gens (tutela, sucesión, potestad, etc.), el derecho de contraer matrimonio con otros miembros de las gens, el derecho de patronato, el derecho de contratación (el único que se extendía también a los no patricios libres) y el derecho a hacer testamento (el conjunto de estos derechos constituía el ius qüiritium o ius cívitatis). Como deberes citaremos: el servicio militar, y el deber de contribuir con ciertos impuestos al sostenimiento del Estado.
Ciudades dependientes de Roma
Iniciada la expansión territorial romana muchas ciudades pasaron a depender de Roma. Cuando una ciudad se sometía a Roma a discreción, sus ciudadanos quedaban con el estatuto jurídico de Dediticios (Dediticius).
Aunque la mayoría de las ciudades sometidas a discreción lo fueron después de la primera guerra púnica, probablemente la institución es anterior.
Roma se reservaba la soberanía eminente sobre estas ciudades, pero les devolvía el usufructo, con excepción del ager publicus. Roma reconoció la autonomía de alguna de estas ciudades pero sus tierras quedaron sometidas al diezmo de la cosecha, y en caso de exenciones, estas se daban a titulo personal (por ejemplo a los habitantes de una ciudad aunque cultivaran tierras en otra ciudad). El diezmo se pagaba generalmente en especie y el beneficio permitido al recaudador era limitado.
Las ciudades sometidas a Roma, con su territorio rural incluido, no tenían derecho a declarar la guerra por su cuenta, pero debían declarar la guerra forzosamente en caso de que Roma lo hiciera. También tenían prohibido hace convenios de ningún tipo con otros Estados o Ciudades. Además no podían acuñar moneda y eran las monedas romanas las que tenían curso legal en todas estas ciudades.
Había varios tipos de ciudades vinculadas a Roma:
- Ciudades de derecho romano. Algunas ciudades recibieron el derecho completo de ciudadanía romana (civitas optimo jure), especialmente las antiguas ciudades aliadas de la Liga Latina, las ciudades Sabinas y gran parte de las del País Volsco. Junto a ellas estaban las colonias que disfrutaban del derecho de ciudadanía.
- Ciudades latinas. Las ciudades sujetas llamadas Latinas eran las otras ciudades de la Liga Latina que no habían recibido el derecho de ciudadanía, y las colonias de derecho latino (es decir las colonias que no tenían derecho de ciudadanía). Los latinos y los romanos eran iguales en sus relaciones privadas, en los negocios, el comercio y las sucesiones.
- Ciudades sin voto. Estaban en tercer lugar las ciudades con derecho de civitas pero sin voto (civitas sine suffragio), que aunque podían llamarse ciudadanos, debían soportar todas las cargas cívicas (reclutamiento militar, impuestos ordinarios, servicios y contribuciones especiales) sin compensación (sin derecho a votar). Estas ciudades estaban administradas para los asuntos judiciales por un Prefecto anual designado por el Pretor de Roma. Su administración civil estaba en manos de sus propios magistrados locales, generalmente de la aristocracia.
- Ciudades confederadas no latinas. Finalmente estaban las ciudades confederadas no latinas, cuyos derechos quedaban establecidos por los tratados particulares concertadas con cada una de ellas. Estas ciudades suministran contingentes al ejército en cuantía prefijada de antemano, siendo el equipamiento del contingente a cargo de la ciudad. Igualmente estas ciudades estaban gobernadas por magistrados locales surgidos de la aristocracia.
El rey
Gobierna Roma un rey, representante de la institución monárquica, al que corresponde todo el poder (imperium) y dicta las ordenes (dictador), el cual era elegido entre el pueblo como jefe de una gran familia política (mágister pópuli).
Auxilian al rey los líctores, alguaciles que le precedían en sus actuaciones con el hacha y las varas. En su ausencia los poderes administrativos correspondían a un delegado (praefectus urbis). Si el rey no designaba sucesor los ciudadanos designaban en el interregno, por un periodo de cinco días, a un ínter rex, y después se elegía un nuevo rey, o bien se designaba un nuevo ínter rex por otros cinco días con facultad de designar nuevo jefe.
El senado
Frente al rey se erige la institución del Consejo de Ancianos (senatus) para contrabalancear a la institución real.
Los primeros senadores son los representantes designados por cada gens. Tienen carácter vitalicio. Como el número de gens es invariable (las sucesivas familias surgen siempre de un tronco común y por tanto se integra en alguna de las gens existentes) también es invariable el número de senadores.
No obstante había una excepción: cuando un senador moría el rey estaba facultado para nombrar un sustituto temporal (hasta la designación del sustituto designado por la gens). La costumbre del nombramiento real acabó concediendo al rey la elección de los senadores.
El senado era un órgano meramente consultivo, pero como emanación del pueblo, el rey lo convocaba a menudo y consideraba sus propuestas. Sus reuniones se celebraban en el comitium (foro) en una sala llamada bule.
Divisiones de la población romana: las gens y las curias
La división de la población se hacía desde las gens:
- 10 gens constituían una curia.
- 10 curias constituían la cívitas.
El sistema decimal está presente en otros aspectos de la sociedad romana:
- Cada gens contribuía con diez soldados de infantería (miles o milicia), uno de caballería (eqües) y un senador.
- En las ciudades sometidas por Roma se establecía un Consejo de Cien Ancianos (céntum-viri), cada uno de los cuales era el cabeza de diez casas (diez casas = una gens), de donde surge la denominación de decuriones.
El sistema decimal pues rige en la sociedad romana, aunque, si bien al principio debieron responder a una realidad, con el tiempo derivaron en una mera división teórica: pronto fue inexacto hablar de curias con diez gens al introducirse nuevas familias, que aumentaban el numero de gens de las curias existentes y más tardes el número de curias. Tampoco correspondía a cada decurión el mando sobre diez casas. En cambio la aportación al ejercito se mantiene básicamente. Así pues, al pasar los años, los números primitivos dejan de corresponderse con la realidad pero se mantiene la tradición y así las gens y familias son aumentadas o divididas por decreto, pero la realidad se impone y la división deja de ser geométrica e inflexible.
Así, cuando el número de senadores quedó fijado en trescientos, no quería decir que existieran sólo trescientas gens, sino que entre todas las existentes (cuyo número podía ser mayor o menor) se designaban únicamente trescientos senadores. Las curias dejaron de ser diez para pasar a un número indeterminado (hasta 30), cuyo conjunto formaba la ciudad. También los 3000 infantes y 300 caballeros que formaban el ejército salían del conjunto, y no considerando cada gens (así unos aportaban más y otros menos). La misma situación se reprodujo en las ciudades sometidas a Roma.
Las curias (diez gens) constituyeron muy pronto la base de la ciudad. Las curias se reunían en una asamblea dirigida por el curio, y en presencia de un sacerdote (flamen curialis). El reclutamiento y los impuestos se hizo desde muy pronto sobre la base de las curias.
Los miembros de las curias eran los ciudadanos que votaban, y a las votaciones se las llamaba "comicios curiales", celebrándose las votaciones por separado en cada curia. Normalmente se celebraban comicios el 24 de marzo y 24 de mayo de cada año.
Los comicios
Las decisiones en Roma se adoptaban en los comicios, es decir en las votaciones de las asambleas.
Los comicios más antiguos son los comitia calata, convocados por el rey para solemnizar ciertos actos religiosos.
Los comicios políticos eran aquellos en los que votaba la población organizada en curias (inicialmente una curia eran diez gens). Se convocaban el 24 de marzo y 24 de mayo y cuando el rey lo consideraba conveniente. Decidían sobre la elección de monarca, asuntos políticos importantes y la concesión del derecho de ciudadanía. El convocante presentaba una propuesta y los ciudadanos de la curia con derecho (probablemente un voto por cada padre de familia) la votaban. Cada curia era un voto y se precisaba el de 16 curias (de un total de 30) para la aprobación.
Ciudadanos plenos, honorarios y clientes
Junto a los ciudadanos plenos o patricios —entendiéndose como tales los cabeza de familia (páter familias) y sus hijos varones— estaban los ciudadanos “honorarios”, invitados de otras ciudades que renunciaban a su antigua ciudadanía y aceptaban la ciudadanía honoraria romana. También estaban los clientes de los patricios y los esclavos.
El grupo de los clientes estaba formado básicamente por esclavos liberados por sus amos patricios, y que después de su liberación permanecían vinculados (ellos y sus descendientes) a su antiguo amo (y a sus herederos), quien ejercía sobre ellos cierta tutela y proteccionismo paternalista, a cambio de ciertos servicios y lealtades. En este grupo se integraron también algunos extranjeros (habitantes de ciudades derrotadas a los que no se permitía residir en su ciudad pero tampoco habían sido declarados esclavos, y que constituían como un grupo cliente de toda la ciudad de Roma) y exilados sujetos al patronazgo de un patricio.
El ejército
Instruccion y entrenamiento
Durante cuatro meses los nuevos reclutas eran sometidos a un entrenamiento implacable. Al concluir este periodo los supervivientes ya podían llamarse soldados -milites-. Los que no podían resistir el entrenamiento eran rechazados.
Primero se les enseñaba a desfilar marcando el paso. Luego se les llevaba de marcha, forzándolos al máximo hasta que fueran capaces de recorrer 20 millas romanas -30 km- en cinco horas. Después tendrían que recorrer la misma distancia cargados con todo su equipo, que incluía armas y armaduras, utensilios de cocina, estacas para la empalizada, instrumentos para cavar y provisiones para varios días, pues al final de cada marcha tenían que levantar un campamento con terraplenes y fosos de defensa.
armaduras
El entrenamiento continuaba hasta que eran capaces de recorrer 24 millas -36 km- en cinco horas.
En un principio los legionarios utilizaron bestias de carga y carros para transportar el equipo. Pero el célebre general Cayo Mario impulsor de grandes reformas en el ejército, les obligó a transportar personalmente casi toda la impedimenta necesaria para reducir el tamaño de las caravanas de intendencia (los llamaban "las mulas de Mario"). El equipo completo debía pesar por lo menos 30 kilos, y las armas y armaduras más de 20.
Los legionarios realizaban marchas tres veces al mes durante 25 años. Este entrenamiento y capacidad de desplazamiento fue una de las causas por la que el ejército romano fuera tan superior a otros ejércitos. Esto era solo parte de la instrucción, puesto que el programa de entrenamiento también incluía carreras, saltos, equitación y natación. Cuando se consideraba que se encontraba en buena forma física comenzaba la instrucción en el manejo de las armas.
Los reclutas aprendían a atacar a una gruesa estaca clavada en el suelo con una pesada espada de madera y un escudo de mimbre que pesaba el doble que un escudo normal. Se les insistía que golpearan de frente, sin describir arcos con la espada, que pueden evitarse con más facilidad. También se les entrenaba en el lanzamiento de pesadas jabalinas de madera contra las estacas.
Una vez superado este paso, se les consideraban dignos de empuñar armas auténticas forradas de cuero para evitar accidentes, que les deberían de parecer ligerísimos en comparación con las pesadas armas de madera.
Los Efectivos
Una legión estaba formada por diez cohortes de 480 hombres cada una lo que da la cifra de 4.800 hombres en total; eso en teoría, ya que no parece que nunca las legiones estuvieran con sus cuadros completos, ni mucho menos.
Normalmente cada centuria formaba como un cuadro de 10 x 8 hombres. Como la segunda centuria de cada manípulo bajaba para cerrar el hueco, la profundidad de la línea de combate de la legión era de 8 hombres. Puesto que tres eran las líneas que una legión podía presentar, el frente de combate quedaba estructurado como una sucesión de líneas con 8 hombres de profundidad. Recordemos que en Cannas los manípulos formaron con su profundidad doblada, es decir, con 16 hombres; un experimento que costó a los romanos 50.000 muertos. Puesto que el secreto táctico de la legión no era otro que su flexibilidad, la línea de combate con 8 hombres de profundidad era la más racional y la que mejor se adaptaba a esa característica esencial. Pero si había que reducir la profundidad, esa misma flexibilidad operaba el milagro de permitir "adelgazar" las líneas.
La escritura
Roma introdujo el alfabeto actual, importado de los griegos de Sicilia y perfeccionado después.
Se escribía con una tachuela en bronce (scríbere) o se pintaba (línere o píngere) sobre una hoja (folium) vegetal, sobre cortezas (líber, de donde viene la palabra española "libro") o maderas (tábula o tabla, álbum o madera 'blanca'), y más tarde sobre cobre (aes) y sobre lienzos.
La palabra "escritura" procede de scriptura, que era la marca que se hacía al ganado que se enviaba a pastar.
Una de las características de la escritura romana es que el sonido de la vocal u se conseguía con la letra v. Por ejemplo "Avgvstvs" se pronunciaba augústus.
El ejercito era la comunidad mas importante de Roma para la sociedad romana
Patricios y plebeyos
Desde el principio de Roma, los patricios y sus familias constituyen el primer eslabón social. Estos patricios poseían esclavos, probablemente muchas veces en gran número. Los patricios están en la base de la fundación de Roma y por tanto son ciudadanos romanos.
Más tarde el derecho de ciudadanía se extiende a las llamadas minores gentes, es decir a los que procedentes de otras ciudades o dentro de la misma ciudad sin ser patricios, adquirieron la ciudadanía romana.
Junto a los patres y las minores gentes, están los llamados “habitantes” (íncolae), es decir aquellos que pueblan la ciudad pero no tienen derecho de ciudadanía. Básicamente los habitantes están formados por los clientes de los patricios (casi todos antiguos esclavos liberados o sus descendientes, pero también habitantes de ciudades derrotadas y exilados sujetos a patronazgo de un patricio), a los que se sumaban algunos extranjeros establecidos en Roma con sus familias, sin derecho de ciudadanía, a los que se llamaba los hóspitium.
El numero de clientes es muy importante, y los lazos de dependencia se aflojan al cabo de algunas generaciones (o bien la familia patricia se extingue). Pasado el tiempo los íncolae (clientes y hóspitia) constituyen una clase social, la plebe, y sus integrantes son los llamados plebeyos.
El tiempo consolidó pues dos clases sociales: los patricios y los plebeyos, que marcaran la historia de la Roma republicana.
La constitución de Servio Tulio y las nuevas divisiones de población
Las tribus
El rey Servio Tulio estableció que el servicio al ejército y el pago del tributum (cuando por razones de urgencia se impusiere) no afectaría solo a los ciudadanos personalmente, sino que se tendría en cuenta sus propiedades: todos los ciudadanos que cultivaran un dominio (adsidui) o lo poseen (locupletes), sean o no ciudadanos romanos, están obligados a la prestación del servicio militar. Los designados para cumplir las tareas militares se elegirían entre una nueva división por propiedades. Así los soldados (entre 16 y 60 años) serían distribuidos en cinco clases (classes):
- 1ª clase: Los que por sus posesiones aportaban una armadura (clássici). Correspondía esta clase a los que poseían un heredium en pleno dominio (la mitad de las tierras romanas correspondían a los heredia poseídos en pleno dominio, mientras la otra mitad se había ido fraccionando por sucesivas particiones hereditarias o por ventas; un heredium era una finca rústica cuya extensión mínima era de veinte yugadas, es decir 5,4 hectáreas, o sea que la medida romana de la yugada era equivalente a 2.700 metros cuadrados). Iban armados con lanza (hasta), yelmo (galea), coraza (lórica), escudo redondo (clípeus) y polainas (ócreae). Esta primera clase debía comprar y mantener un caballo de donde fueron llamados éqüite, es decir caballeros.
- 2ª clase: Los que poseían tres cuartos de un heredium (o sea al menos 40.500 metros cuadrados).
- 3ª clase: Los que poseían la mitad de un heredium (al menos 27.000 metros cuadrados).
- 4ª clase: Los que poseían un cuarto de heredium (al menos 13.500 metros cuadrados).
- 5ª clase: Los que poseían un octavo de heredium (al menos 6.750 metros cuadrados).
El armamento de las clases sucesivas era cada vez más ligero.
Tras las cinco clases estaban los que no poseían nada (cápite censi) que colaboraban en la milicia como carpinteros, herreros, músicos, etcétera.
Por cada 80 soldados de 1ª clase, debían salir 20 de clase 2ª, 20 de clase 3ª, 20 de clase 4ª y 28 de clase 5ª.
Los soldados eran movilizados para la campaña, y terminada esta eran licenciados. En cambio los caballeros permanecían en el ejército de forma continuada, y sus integrantes salían de las familias de ciudadanos con mayor riqueza.
Las diversas clases formaban la población susceptible de actuar militarmente y se reunían en asamblea, en los llamados comicios centuriados (comitia centuriata).
A fin de facilitar las levas la constitución de Servio Tulio dividió la ciudad en cuatro circunscripciones territoriales llamadas tribus, cada una con una población similar.
Los soldados fueron divididos en dos categorías: los jóvenes (iúniores) entre 16 y 25 años; y los veteranos (séniores), de más de 25 años.
Se estructuraban en Legiones, formando una legión 3.000 soldados (classes) y 1.200 auxiliares (vélites). Las legiones operaban en formaciones constituidas por filas de soldados: las cuatro primeras filas estaban integradas por soldados con armadura completa (hóplites u hoplitas). Una legión (4.200 hombres) se dividía en centurias (hasta un total de 42). Casi la mitad de los hombres de una legión disponían de armadura completa (el número de hoplitas era de 2.000 por cada legión). Otros mil hombres eran soldados de 2ª y 3ª clase. El resto, los auxiliares (velites) eran soldados de 4ª clase (en número de 500) y de 5ª clase (en número de 700).
En una legión había 1.050 hombres de cada una de las cuatro tribus en que se dividía la ciudad; y en las centurias, cada tribu aportaba 25 hombres.
En esta época Roma disponía normalmente de cuatro legiones (dos de ellas en campaña y dos de guarnición). Cada legión contaba con trescientos caballeros.
Todo lo que los soldados ganaran en la lucha, fueran muebles o inmuebles, pasaba al Estado romano.
El censo
Este sistema de reclutamiento en razón de los bienes poseídos, hizo necesario establecer un censo de propiedades y transmisiones, que se revisaba cada cuatro años. Un efecto inmediato fue el de dividir a la sociedad romana: a la división ya existente entre patricios y plebeyos, se añadía ahora la división entre propietarios (los que tienen tierra, sean ciudadanos o no) y proletarios (es decir los que crían hijos, mayoritariamente plebeyos, pero también con algunos ciudadanos arruinados o desposeídos por sucesivas particiones).
El censo se hacía cada cuatro años. Al año siguiente se hacían sacrificios (lustrum) y los encargados del censo o censores renunciaban a sus cargos.
La justicia
La jurisdicción se concentra en la ciudad, y en la fase monárquica en el Rey, que tiene su “tribunal” y ordena (jus o ius) en los días establecidos (díes fasti) sentándose en la llamada "silla curul" (sella curulis) auxiliado por los alguaciles (líctores), y frente a las partes litigantes (rei).
Algunos delitos tienen jueces especiales:
- Los duoviri perduellionis para la insurrección.
- Los quaestores paricidii para el asesinato.
- Unos funcionarios especiales, llamados los tres viri nocturni se ocupan de las cuestiones relacionadas con incendios nocturnos, policía de seguridad y vigilancia de ejecuciones.
La tortura sólo puede aplicarse a los esclavos.
La detención preventiva es la norma general.
La pena capital era aplicable a quien alterara la paz pública, y por otros delitos. Tenía varias formas:
- A los testigos falsos se les arrojaba desde una altura (La Roca Tarpeya)era el destino de los traidores.
- A los ladrones de mieses se les colgaba.
- A los incendiarios se les quemaba vivos.
Existía el derecho de recurso (provocatio). El indulto correspondía al pueblo.
Se daban además algunos tipos especiales de indultos:
- El que se arrodillaba ante un sacerdote de Júpiter no podía ser apaleado en veinticuatro horas.
- El que entraba encadenado en su propia casa debía ser desatado.
- El criminal que al dirigirse a una ejecución se tropezaba con una vestal (virgen, especie de sacerdotisa), era perdonado.
Las penas aplicadas más frecuentemente eran las multas (pagadas con la entrega de bueyes u ovejas) y el apaleamiento.
Los juicios civiles eran juzgados por el rey o por un comisario designado por este. La reparación se verificaba a menudo por vía de transacción, y si no había acuerdo la pena (poena) era fijada por el juzgador.
En caso de robo el ladrón podía pagar una reparación satisfactoria. Si no podía o era irreparable el ladrón se convertía en esclavo del robado. En los casos de injurias se concertaba una indemnización. En los casos de lesiones podía reclamarse el Talión (es decir provocar el mismo daño).
La propiedad y los contratos
Según el derecho romano la propiedad, fuera mueble o inmueble, era esencialmente transmisible entre vivos (inter vivos) o a causa de muerte (mortis causa).
En las transmisiones por causa de muerte la herencia recaía por partes iguales sobre todos los hijos, y una parte igual a la de cada hijo para la viuda. Un hijo no podía ser desheredado arbitrariamente. Por ello los testamentos se hacían con consentimiento del pueblo. Sólo el voto popular podía autorizar al testador a que no dejara la herencia en partes iguales para sus hijos y cónyuge. Pero más adelante se estableció la posibilidad del fideicomiso consistente en la transferencia de las propiedades a un tercero para que este las distribuyera, a la muerte del testador, conforme a la voluntad que este le hubiera expresado.
La propiedad no estaba sujeta a más limitaciones que las servidumbres impuestas (derecho de paso, de pasto, etc...). En caso de deuda la propiedad era entregada en prenda al acreedor que debía administrarla como propia pero bajo palabra de no poder enajenar hasta cumplido (fiducia) el plazo fijado para la devolución del importe de la deuda; si el importe era devuelto, el acreedor debía devolver la propiedad, pero si no la adquiría en plenitud.
Los contratos con el Estado se conciertan por obligaciones de los ciudadanos y podían tener fiadores (praévides). El contrato de esponsales (un padre promete a su hija en matrimonio) en caso de ser incumplido, supone una indemnización a pagar por el padre.
La "venta" (mancipatio) se realiza con entrega del bien y el precio simultáneamente y ante testigos, y entonces es perfecta. Si no se cumplían los términos acordados el infractor debía satisfacer a la otra parte lo mismo que si hubiera hurtado la cosa.
El préstamo es también la entrega de una suma ante testigos y la obligación (néxum) de quien lo recibe de devolver el capital más los interéses (que en general eran un 10% anual). Si la deuda era con el Estado y el deudor incumplía, sus bienes eran vendidos. Si la deuda era a un particular, la reclamación de este (vindiciae) debía ser examinada previamente.
Cada litigio examinado exigía un deposito previo (sacramentum) que perdía la parte condenada y era equivalente al 20% del valor del litigio. El depósito era adjudicado a los sacerdotes para sacrificios públicos. La parte perdedora tenía treinta días para el pago de la prestación o de la deuda reclamada; si no lo hacía, se pasaba a la vía de ejecución y se le obligaba a pagar salvo que aportara nuevos testigos que justificaran su derecho (víndex).
Si se obstinaba en no pagar o no podía hacerlo, se convertía en esclavo, pero durante un periodo de sesenta días la sentencia quedaba en suspenso por si alguien se compadecía de el y pagaba la deuda, en cuyo caso quedaba libre. Si nadie se compadecía y pagaba, el vencedor del juicio lo recibía en propiedad, y podía matarlo, venderlo como esclavo en el extranjero o guardarlo para sí (en tal caso, al pasar a ser esclavo, esta condición se transmitía a sus descendientes), pero siempre para usarlo fuera de los muros de Roma. Más tarde desapareció el paso a la esclavitud en favor del acreedor, y aquel que no podía o no quería pagar era encarcelado en las llamadas lautúmiae ('cárceles').
El Estado ejercía la tutela de los menores y de los incapaces.
Los esclavos podían ser manumitidos, esto es liberados. La liberación podía ser privada (en cuyo caso el amo tenía derecho a retractarse y recobrar al esclavo), o pública (en cuyo caso era perpetua e irrevocable).
Cultura
El calendario
El primitivo calendario romano fijaba la duración de los meses en 29 días, 12 horas y 44 minutos con meses lunares de 29 o 30 días. El mes era la fracción mayor, y el día la menor, aunque después se dividió en horas.
Los romanos consideraban que el día se iniciaba a medianoche. Al establecerse el año (de annus = anillo) le fijaron una duración de 10 meses (sistema decimal), pero más tarde, por influencia griega, se pasó al año de 12 meses, con 368 días y ¾ de otro, con meses de 30 y 29 días alternativamente, y cada dos años un año con 13 meses, ajustándose progresivamente el sistema suprimiéndose o agregándose días. Así se estableció un año que comenzaba en primavera (en el mes dedicado al dios de la guerra Marte, o sea el mes martius = 'marzo'), luego seguía el mes que se abre (aprilis = 'abril'), el del crecimiento (maius = 'mayo') y el del florecimiento (junius = junio). Luego los meses seguían por orden del quinto al décimo: quintilis (julio), sextilis (agosto), september (septiembre), october (octubre), november (noviembre) y december (diciembre); seguía el mes de apertura de los trabajos agrícolas (januarius = enero) y el mes de las purificaciones (februarius = febrero). Si se añadía otro mes, este no tenía nombre pero se le llamaba mercedonius por estar consagrado a la paga.
Con los progresivos reajustes se fijaron meses de 31 días (marzo, mayo, julio y octubre), de 28 días (febrero, que cada cuatro años tenía 29 días) y de 29 días (los demás), intercalándose un mes de 27 días cada dos años. Así el primer y el tercer año del ciclo tenían 355 días cada uno; el segundo año 383 días; y el cuarto año 382 días, o sea en total 1474 días. Cada mes se dividía en semanas de entre 4 y 9 días; la segunda y cuarta semana del mes eran de 8 días, la tercera de 9 días salvo en Febrero que eran 8 y en el intercalar que eran 7) y la primera semana era de 6 días en los meses de 31 y de 4 en los demás. El anuncio de la duración de la primera semana se llamaba anuncio de las calendas y a las semanas de nueve días el noveno día se llamaba nonae o nonas; al primer día de la tercera semana se la llamaba idus (o ides).
A cada periodo de cinco años se le llamaba lustro debido a que se hacían sacrificios (lustrum) el año después de la revisión del censo que era cada cuatro años.
La escritura
Roma introdujo el alfabeto actual, importado de los griegos de Sicilia y perfeccionado después.
Se escribía con una tachuela en bronce (scríbere) o se pintaba (línere o píngere) sobre una hoja (folium) vegetal, sobre cortezas (líber, de donde viene la palabra española "libro") o maderas (tábula o tabla, álbum o madera 'blanca'), y más tarde sobre cobre (aes) y sobre lienzos.
La palabra "escritura" procede de scriptura, que era la marca que se hacía al ganado que se enviaba a pastar.
Una de las características de la escritura romana es que el sonido de la vocal u se conseguía con la letra v. Por ejemplo "Avgvstvs" se pronunciaba augústus.
Los símbolos
ganado
El imperio romano fué muy rico en simbolos, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros dias, como el Fasces, haz de pequeños troncos atados con una cinta roja formando un cilindro alrededor de una hacha. Se han encontrado restos de fasces etruscos, y en Roma, simbolizando la autoridad del imperio, eran llevados por un numero variable de lictores, fasces lictoriae, que acampañaban a las autoridades en las ceremonias.
Los fasces fueron adoptados como símbolo por el Fascismo de Benito Mussolini, igual que la esvástica indú lo fué por el nazismo alemán.
Desarrollo de las fiestas romanas
Ya hemos señalado algunas de las fiestas que celebraban los romanos, pero vamos a detenernos brevemente en su desarrollo.
La principal fiesta romana (ludi máximi o ludi magni, es decir los Grandes Juegos) empezaba con una procesión tras la cual iban las imágenes de los dioses y detrás los guerreros; seguían las comparsas de bailarines (lúdii) con túnicas rojas; los hombres adultos con cascos y armaduras, los adolescentes con pieles de ovejas; después venían los músicos: el colegio de flautistas o collegium tibicínium era tan antiguo como el de los sálii (sacerdotes del dios Marte o 'saltadores danzantes'), pero tenía una consideración inferior.
Esta fiesta se celebraba en otoño, al regreso de las tropas en campaña, y era una fiesta para celebrar la victoria.
En el carnaval popular (fériae o saturae) se usaban máscaras. La música se hacía con flautas (tibias).
En las fiestas se celebraban combates y carreras de carros. Los vencedores recibían una palma como corona lo cual era considerado un gran honor, y un romano se enterraba siempre con las palmas o coronas ganadas.
También destacaba entre las diversas fiestas la de los manes, dedicada a los muertos. Todas las fiestas tenían un desarrollo similar, cada una con sus particularidades.
Importante fiesta tambien eran las Saturnales (En honor a Saturno) en la cual los amos servian a sus esclavos por un dia completo, como si los papeles se hubiesen invertido.
La religión
Artículo principal: Religión en la Antigua Roma
Véase también
- Medidas y pesos en la Antigua Roma
- Indumentaria (Roma antigua)
- Graco
- Cayo Sempronio Graco
- Periodo de los Gracos
- Censor romano
- Vivienda (antigua Roma)
- Edificación pública (antigua Roma)
- Derecho romano
-
PanteónPanteón (del griego παν, pan, «todo» + θεών, theon, «de los dioses»), en un sentido, es el conjunto de todos los dioses de una religión o mitología politeísta particular, como los dioses del hinduísmo, la mitología griega o la mitología nórdica. Desde el siglo XVI la palabra también ha sido usada en un sentido secular, refiriéndose a una grupo de gente exaltada.
En otro sentido, se refiere a un templo o edificio sagrado dedicado a todos los dioses de una religión politeísta particular. Salvo en el caso de grandes monumentos, su significado actual es de edificación funeraria, normalmente en un cementerio, donde reposan los restos de los difuntos de una familia o grupo determinado. Acaso la asimilación del nombre de panteón a este uso provenga de la primitiva religión romana, en que los espíritus de los antepasados eran considerados como «dioses domésticos». Otra versión indica que su origen estaría en que el célebre artista Rafael (Rafaello) pidió (y fue) enterrado en el Panteón de Roma (Panteón de Agripa).
En la actualidad la palabra se usa principalmente para describir tres edificios:
- El Panteón de Roma, contruido originalmente en el siglo II como un templo para todos los dioses romanos, y usado como iglesia cristiana desde el siglo VII. Su fachada con columnas y su enorme cúpula sirvieron de modelo a todos los demás panteones contruidos desde el Renacimiento.
- El Panteón de París, un edificio del siglo XVIII usado actualmente como lugar de supultura para personajes franceses famosos.
- El Panteón de Londres, un edificio del siglo XVIII usado actulamente como teatro.
PanteonCategoría:Arquitectura religiosaCategoría:Arquitectura de Italia
ja:パンテオン
Acca LarentiaEn la mitología romana Aca Larentia («ella que forma») era la esposa de Fáustulo, descrita a veces como amante de Hércules. Fue la madre adoptiva de Rómulo y Remo y pudo haber sido la lupa («loba» o «prostituta») que amamantó a gemelos. Su fiesta, el Larentalia, se celebraba el 23 de diciembre.
Otro mito dice que la casaron con un hombre rico llamado Tarutius y dio su dinero al pueblo romano tras su muerte.
Categoría:Mitología romana
AscanioHijo del legendario Eneas. Tras la caída de Troya en manos de los griegos aqueos, llegó a Italia con su padre. Eneas se casó con la hija del rey Lacio, Lavinia, y fundó una ciudad a la que llamó Lavinium.
Ascanio, cuando creció, abandonó la ciudad de su padre para fundar otra, Alba Longa, que fue capital de un pequeño reino, de cuyo linaje real nacerían con el tiempo Rómulo y Remo.
Category:Mitología romana
AvernoAverno era el nombre antiguo que se le daba a un cráter cerca de Cumas, Campania. Se creía que era la entrada al inframundo. Posteriormente, la palabra pasó a ser simplemente un nombre alternativo para éste.
La palabra averno viene de los vocablos griegos a: sin y ornis: ave. Esta etimología se refiere a que las aves no cruzaban este lugar por ser un cráter que expulsaba gases tóxicos.
Apolo
Apolo o Apolón (en griego Άπόλλων Apóllōn) es un dios en la mitología griega y romana, hijo de Zeus y Leto, y hermano gemelo de Artemisa (diosa de la caza). En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, dios del sol, y similarmente su hermana fue equiparada con Selene, diosa de la luna en contextos religiosos. Pero Apolo y Helios/Sol permanecieron como seres bien separados en textos literarios y mitológicos. En la mitología etrusca era conocido como Aplu.
Aplu
Adoración
Aplu
El culto a Apolo es antiquísimo y nació probablemente en el Asia Menor. En Grecia fue, después de Zeus, el dios más venerado: su poder se extendía a todas esferas de la naturaleza y de la vida humana, y aunque podía ejercer influencias nefastas, era por principio un dios protector, que producía el entusiasmo sereno y equilibrado.
Se considera que Apolo tenía dominio sobre las plagas, la luz, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la poesía, las profecías, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas. Apolo tenía un famoso oráculo en Creta y otros también notables en Clarus y Branchidae. Como dios de la curación religiosa, Apolo purificaba a aquellas personas culpables de asesinato u otros pecados graves.
Apolo es conocido como el jefe de las Musas (Musageta) y director de su coro. Entre sus atributos se contaban: cisnes, lobos, delfines, arcos y flechas, una corona de laurel, la cítara (o lira) y el plectro. El trípode sacrificial es otro de sus atributos, representativo de sus poderes proféticos. Los Juegos Píticos se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. Los himnos cantados a Apolo recibían el nombre de paeanos.
Como dios de la colonización, Apolo aconsejaba sobre las colonias, especialmente durante la época de mayor apogeo, del 750 al 550 adC. Según la tradición griega, ayudó a los colonos cretenses o arcadios a encontrar la ciudad de Troya. Sin embargo, esta historia podría reflejar una influencia cultural que tuviese la dirección contraria: textos cuneiformes hititas mencionan un dios de Asia Menor llamado Appaliunas o Apalunas en relación con la ciudad de Wilusa, que actualmente es considerada idéntica a la griega Illios por la mayoría de investigadores. En esta interpretación, el título Lykegenes puede leerse simplemente como «nacido en Licia», lo que efectivamente corta el supuesto vínculo del dios con los lobos (posiblemente una etimología popular).
Popularmente (es decir, en crítica literaria) Apolo representa la armonía, el orden y la razón, características que contrastaban con las de Dioniso, dios del vino, que popularmente representaba la emoción y el caos. El contraste entre los papeles de estos dioses queda reflejado en los adjetivos apolíneo y dionisíaco. Sin embargo, los griegos pensaban en las dos cualidades como complementarias: los dos dioses son hermanos, y cuando Apolo en el invierno se marchaba a la Hiperbórea dejaba el oráculo de Delfos a Dioniso.
El culto a Apolo fue introducido en Roma, seguramente en época de los Reyes, a través de los griegos de Cumas. Tenía su templo en el Campo de Marte. La mitología romana le hace hijo de Júpiter y Latona, y hermano gemelo de Diana.
Para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el nombre de Apolo, Febo, fue utilizado para nombrar a una de las mascotas de los Juegos, los hermanos Athenà y Phèvos.
La adoración de Apolo ha revivido con el resurgimiento del helenismo y el movimiento pagano contemporáneo. Un ejemplo de esta pujanza es el grupo [http://winterscapes.com/kyklosapollon Kyklos Apollon].
Posibles orígenes
Se considera que Apolo y su hermana no son exclusivamente griegos, sino que tal vez tengan un origen asiático, de Asia Menor. El nombre de Leto, su madre, viene posiblemente del idioma licio, como dialecto indoeuropeo que se hablaba antiguamente en Asia Menor. Leto, bajo la forma Lada, significa mujer. Uno de los epítetos es precisamente Apolo Licio, que se puede interpretar como «de Licia» o se le puede dar la otra traducción de «matador de lobos». Por otra parte, el arma de Apolo (y de su gemela Artemisa) es el arco, que no es un arma griega sino extranjera. Lo mismo ocurre con el calzado, pues no lleva sandalias como los otros dioses sino botines, una clase de zapatos que los griegos consideraban propios de los asiáticos.
Por otra parte es posible que sus orígenes se remonten al pueblo dorio del Peloponeso que adoraba a un dios llamado Ἀπέλλων (Apéllôn), que era protector de los rebaños y de las comunidades humanas. Este término parece venir de un nombre dorio ἀπέλλα (apélla), con el significado de redil o de asamblea. El Apolo dorio era el resultado de varias divinidades locales anteriores a los griegos, de la misma manera que el Apolo griego nace de la fusión de varios modelos.
Cuando su culto se introdujo en Grecia, Apolo era ya venerado por otros pueblos pre-helénicos; en el himno homérico se indica muy bien cómo los primeros sacerdotes de Apolo eran cretenses. Su primer lugar de culto fue seguramente en Delos, capital religiosa de los jonios; más tarde, con Pericles, en el siglo V adC, la isla de Creta pasó a los atenienses quienes conforman el carácter del santuario del dios. Su culto fue entonces extendido por todo el mundo de la Antigüedad desde Asia Menor hasta Siria, además de los innumerables templos que cundieron por la propia Grecia. En Delfos es donde se revela el carácter complejo del dios, en su gran influencia sobre la pitonisa y sobre los hombres que acuden al oráculo.
Apolo Delfinio
Un estudio [http://ebulletin.le.ac.uk/news/press-releases/2000-2009/2005/09/nparticle-gsn-7wj-vdd] publicado en 2005 por investigadores de la Universidad de Leicester ha desenmarañado un misterio de 2.700 años de antigüedad relacionado con el Oráculo de Delfos. En tiempos antiguos, la constelación Delphinus habría estado elevándose en el cielo oriental a finales de diciembre y principios de enero, la misma época en la que algunas ciudades realizaban sacrificios a Apolo Delfinio. En Delfos, este sacrificio tenía lugar aproximadamente un mes más tarde. Los investigadores han confirmado que esto se debía a que el templo de Apolo en Delfos está cubierto al este por enormes acantilados que bloquean la vista de la parte inferior del cielo oriental, retrasando de esta forma el momento apropiado de sacrificio casi un mes completo respecto a otras ciudades situadas en las llanuras griegas.
Etimología
El nombre Apolo podría haber sido derivado del término compuesto prehelénico Apo-ollon, probablemente relacionado con el verbo arcaico Apo-ell-, que significa literalmente «el que despeja a codazos», es decir, «el que disipa o despeja». De hecho, parece haber personificado el poder de la disipación, lo que tendría relación con su asociación con el poder de disipar la oscuridad del sol matutino y con el poder la razón y la profecía para despejar la duda y la ignorancia.
Están además:
- El aparente carácter expulsor de las murallas y las puertas de las ciudades como baluartes contra los invasores
- La naturaleza de alejar personas de los desambarcos y las expatriaciones a las colonias
- El aspecto de la curación de disipar la enfermedad
- El carácter disuasivo para los depredadores de un pastor cuidando sus rebaños
- La naturaleza de alejar las plagas de un granjero cultivando cosechas
- El poder de la música y las artes de disipar la discordia y la barbarie
- El importantísimo poder de los jóvenes entrenados y preparados para alejar intrusos y ejércitos invasores
Otra explicación, dada por Plutarco en Moralia es que Apollo significaba «unidad», dado que pollon significa «muchos» y el prefijo a- es un negativo. Así, Apolo podría leerse en el sentido de «privado de la multitud». Apolo era asociado consecuentemente con la mónada.
Apolo en el arte
mónada
En el arte se suele representar a Apolo como un hombre joven y guapo, casi siempre sin barba y con frecuencia con una lira o un arco en la mano.
Arte antiguo
- Apolo de Piombino (museo de Louvre)
- Gran Apolo dorado de Lillebonne (museo de Louvre)
Apolo en el arte de Luis XIV
- Galería de Apolo en el Louvre, obra del pintor y decorador Charles Le Brun. Siguió decorándola Delacroix y fue terminada en el Segundo Imperio.
- Salón del trono o salón de Apolo en el castillo de Versalles. estaba destinado a la recepción de embajadores y se daban también espectáculos de danza y música.
- Jardines de Versalles. aquí se encuentras bastantes representaciones del dios solar:
- Estanque de Apolo, situado cerca del Gran Canal. En el medio se encuentra una monumental estatua de Apolo, obra de Tuby. El dios surge del agua conduciendo un carro tirado por dos caballos.
- En el bosquecillo de los baños de Apolo, obra del siglo XVIII, se ve representado el dios solar, en actitud de cansancio y rodeado de ninfas.
Pintura
- Apolo y Aurora de Gerard de Lairesse, 1671; se encuentra en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Apelativos
Entre los epítetos que se aplican a Apolo están:
- Febo («brillante») y Liceo (Λυκειος, «luminoso»), para Apolo en el contexto de dios del sol o de la luz.
- Esminteo (Σμινθειος, «cazador de ratones») y Parnopio (Παρνοπιος, «saltamontes»), como dios de las plagas y defensor contra ratas y langostas.
- Delfinio (Δελφινιος, «del útero»), que asocia a Apolo con Delphoi (Delfos). Una etiología en los himnos homéricos asocia este epíteto con los delfines.
- Cirreo, por Cirria, localidad cercana de Delfos.
- Arcageta (Αρχηγετης, «director de la fundación») para las colonias, por ser fundador se las murallas de Megara.
- Musageta (Μουσαγέτης, «jefe de las musas»).
- Pitio (Πυθιος, «pítico»), de Πυθο Pytho, nombre homérico de Delfos.
- Timbreo (Θυμβριος) por el templo que tenía en Timbra.
- Apotropeo («el que aparta el mal») y Alexikakos (Άλεξίκακος, «el que aparta la desgracia»).
- Ninfageta («jefe de las ninfas»).
- Nomios («vagabundo») y Licio (Λυκιος, «matador de lobos») o Lykegenes («nacido de una loba»), como el dios pastoral de la ganadería. A veces se traducen estos últimos como «de Licia» o «nacido en Licia», donde algunos postulan el origen de su culto.
- Clario (Κλαριος) por el santuario que tenía en Claros, Jonia (oráculo de Colofón). Otras fuentes afirman que este epíteto procede del dórico κλαρος klaros, «asignación de tierra», por su supervisión sobre las ciudades y las colonias.
- Cintio es otro epíteto, proveniente de su nacimiento en el monte Cinto de Delos.
- Loxias (Λοξίας, «oblícuo»), específicamente para Apolo como dios de la profecía, por los oráculos tan ambiguos.
- Hekebolos (Έκηϐόλος, «que dispara lejos») y Hekaergos (Έκάεργος, «que se deshace lejos»), referido a sus flechas.
- Argyrotoxos (Άργυρότοξος, «del arco de plata»).
- Akesios (Ακεσιος, «sanador») e Iatros (Ιατρος, «médico»).
Nacimiento
Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo.
Juventud
Siendo joven, Apolo mató al fiero dragón Pitón, que vivía en Delfos junto a la fuente de Castalia, pues (según algunas versiones) Pitón había intentado violar a Leto cuando ésta estaba embarazada de Apolo y Artemisa. Esta fuente era la que emitía los vapores causantes de que el Oráculo de Delfos hiciese sus profecías. Apolo mató a Pitón pero fue castigado por ello, ya que Pitón era un hijo de Gaia.
Apolo y Admeto
Como castigo, Apolo fue desterrado nueve años del Olimpo. Durante este tiempo trabajó como pastor o vaquero para el rey Admeto de Feras en Tesalia. Puesto que Admeto era bueno con Apolo, el dios le prometió que cuando le llegase la hora de morir, permitiría que otro tomase su lugar. Entonces Admeto se enamoró de Alcestis. Sin embargo el padre de ésta, el rey Pelías, sólo le daría su permiso para casarse si Admeto montaba un carro tirado por leones, jabalíes y otros animales salvajes. Apolo ayudó Admeto a superar esta prueba, y la pareja se casó. Cuando a Admeto le llegó la hora de morir, Alcestis decidió morir en su lugar. Heracles intervino y se permitió que ambos siguieran viviendo.
Cuando pasaron los nueve años, Apolo volvió disfrazado de delfín y llevó consigo a sacerdotes cretenses para ayudar a fundar su culto en Delfos. También bendijo a las sacerdotisas del oráculo de Delfos, haciendo de éste uno de los más famosos y certeros de Grecia. Apolo tenía otros oráculos, incluyendo los de Clarus y Branchidae.
Apolo durante la Guerra de Troya
Apolo disparó flechas infectadas con la peste en el campamento griego durante la Guerra de Troya enfurecido porque los griegos habían secuestrado a Criseida, la hija de su sacerdote. Apolo exigió su liberación, y los griegos terminaron por ceder.
Cuando Diomedes hirió a Eneas durante la Guerra de Troya, Apolo le rescató. Afrodita, su protectora madre, intentó rescatar a Eneas pero Diomedes la hirió también. Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por Apolo, quien le llevó a Pérgamo, un lugar sagrado de Troya. Artemisa curó allí a Eneas.
También se dice que ayudó a Paris a matar a Aquiles, guiando la flecha con la que el primero hirió al segundo en el talón.
Níobe
Níobe, una reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones del mito algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura.
Vida amorosa y descendencia de Apolo
Relaciones heterosexuales
Dafne
Apolo persiguió a la ninfa Dafne, hija de Peneo, quien le había desdeñado. Su encaprichamiento estaba provocado por una flecha dorada que le había disparado Eros, quien estaba celoso porque Apolo había bromeado sobre sus habilidades como arquero. Eros también afirmaba que el canto de Apolo le molestaba. Simultáneamente, sin embargo, le había disparado una flecha con punta de plomo a Dafne, haciendo que ésta sintiese repulsión hacia Apolo. Tras una fogosa persecución, Dafne rezó a la Madre Tierra (alternativamente a su padre, un dios río) pidiendo ayuda, y éste le transformó en un árbol de laurel, que fue consagrado a Apolo.
Leucótoe
Apolo tuvo una aventura con una princesa mortal llamada Leucótoe, hija de Orcamo y hermana de Clitia. Leucótoe amó a Apolo, quien se había disfrazado como su madre para lograr acceder a sus aposentos. Clitia, celosa de su hermana porque quería a Apolo para sí, contó a Orcamo la verdad, traicionando las confidencias y la confianza de su hermana. Enfurecido, Orcamo ordenó que Leucótoe fuese enterrada viva. Apolo se negó a perdonar a Clitia por traicionar a su amada, y éste, afligida, se marchitó y lentamente murió. Apolo la transformó en una planta de incienso, o bien en un heliotropo o girasol, que sigue al sol cada día.
Marpesa
Marpesa fue secuestrada por Idas pero también fue amada por Apolo. Zeus la hizo escoger entre ambos, y Marpesa escogió a Idas razonando que Apolo, siendo inmortal, terminaría cansándose de ella cuando envejeciera.
Castalia
Castalia era una ninfa a quien Apolo amaba. Castalia huyó de él y se zambulló en la fuente que había en Delfos al pie de monte Parnaso, que desde entonces se llama fuente de Castalia. El agua de esta fuente era sagrada: se usaba para limpiar los templos de Delfos y también inspiraba a los poetas.
Cirene y Aristeo
Apolo tuvo con Cirene un hijo llamado Aristeo, que se convirtió en el dios patrón del ganado, los árboles frutales, la caza, la agricultura y la apicultura. También fue un héroe de la cultura que enseñó a la humanidad las técnicas de la ganadería lechera y el uso de redes y trampas en la caza, así como el cultivo de los olivos.
Hécuba
Con Hécuba, la esposa del rey Príamo de Troya, Apolo tuvo un hijo llamado Troilo. Un oráculo profetizó que Troya no sería derrotada siempre que Troilo llegase a cumplir los veinte años de vida. Troilo y su hermana Polixena cayeron en una emboscada y fueron asesinados por Aquiles.
Casandra
Apolo también se enamoró de Casandra, hija de Hécuba y Príamo, y hermanastra de Troilo. Apolo prometió a Casandra el don de la profecía para lograr seducirla, pero ella le rechazó después. Enfurecido, Apolo le concedió el don de conocer el futuro junto con la maldición de que nadie la creyera jamás.
Coronis
Coronis, hija de Flegias, rey de los Lapitas, fue otra de las amantes de Apolo. Embarazada de Asclepio, Coronis se enamoró de Isquis, hijo de Élato. Un cuervo informó a Apolo de esta aventura. Al principio no lo creyó y volvió negros a todos los cuervos (que antes eran blancos) como castigo por divulgar mentiras. Cuando descubrió la verdad envió a su hermana, Artemisa, a matar a Coronis. Como resultado también hizo sagrados a los cuervos y les otorgó la tarea de anunciar muertes importantes. Apolo rescató al bebé de la pira funeraria de Coronis y se lo dio al centauro Quirón para que lo criase. Flegias se enfureció e incendió el templo de Apolo en Delfos, por lo que Apolo le mató.
Relaciones homosexuales
Apolo, eternamente joven y sin barba, fue el que más amantes masculinos tuvo de todos los dioses griegos, como puede esperarse del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos. Muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron «accidentalmente», un reflejo de la función de estos mitos como parte de los ritos de pasaje, en los que el joven moría para renacer como un adulto.
Jacinto
Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano hermoso y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando Jacinto fue golpeado en la cabeza por un disco desviado de su trayectoria por Céfiro, que estaba celoso de Apolo y también amaba a Jacinto. Cuando Jacinto murió, se dice en algunas versiones que Apolo se vio tan embargado por la pena que maldijo su propia inmortalidad, deseando unirse a su amante en su muerte. De la sangre de la herida de su amante Apolo creó la flor del jacinto en memoria de su muerte, y sus lágrimas mancharon los pétalos de la flor con άί άί, que significa «¡ay, ay!». El Festival de Jacinto era una celebración de Esparta.
Acanto
Uno de sus otros romances fue con Acanto, el espíritu del árbol de acanto. Tras su muerte, fue transformado por Apolo en una hierba amante del sol y su afligida hermana, Acanta, fue convertida en jilguero por los demás dioses.
Cipariso
Otro amante masculino fue Cipariso, un descendiente de Heracles. Apolo dio al muchacho un ciervo domesticado como compañero, pero Cipariso lo mató accidentalmente con una jabalina cuando éste yacía dormido entre la maleza. Cipariso pidió a Apolo que hiciera que sus lágrimas cayesen para siempre. Apolo transformó al triste muchacho en un ciprés, del que se dice que es un árbol triste porque su savia forma gotitas como lágrimas en el tronco.
Apolo y el nacimiento de Hermes
Hermes nació en el monte Cileno en Arcadia. Esta historia se cuenta en el Himno homérico a Hermes. Su madre, Maia, había quedado secretamente embarazada de una aventura amorosa con Zeus. Maia envolvió al infante en mantas pero Hermes escapó cuando ella dormía. Hermes corrió a Tesalia, donde Apolo estaba pastoreando su ganado. El infante Hermes robó varias de sus vacas y las llevó a una cueva en los bosques cercanos a Pilos, borrando sus huellas. En la cueva encontró una tortuga y la mató, vaciando entonces sus entrañas. Usó los intestinos de una de las vacas y el caparazón de la tortuga para hacer la primera lira. Apolo se quejó a Maia de que su hijo había robado su ganado, pero Hermes ya había vuelto a las mantas en las que ella le había dejado, por lo que Maia rehusó creer las afirmaciones de Apolo. Zeus intervino y, afirmando haber visto los hechos, secundó a Apolo. Entonces Hermes empezó a tocar música en la lira que había inventado. Apolo, un dios de la música, se enamoró del instrumento y ofreció permitir el intercambio del ganado por la lira. Así, Apolo se convirtió en un maestro de la lira y Hermes inventó un tipo de instrumento musical con flautas llamado siringa.
Más tarde, Apolo cambió un caduceo por una siringa de Hermes.
Otras historias
Concursos musicales
Pan
En una ocasión Pan tuvo la audacia de comparar su música con la de Apolo, y de retar a éste, el dios de la lira, a una prueba de habilidad. Tmolo, el dios montaña, fue elegido árbitro. Pan sopló sus flautas, y con su rústica melodía dio gran satisfacción a él mismo y a su ferviente seguidor, Midas, que estaba presente. Entonces Apolo pulsó las cuerdas de su lira. Tmolo inmediatamente declaró vencedor a Apolo, y todos salvo Midas estuvieron de acuerdo. Éste disintió, y cuestionó la justicia del fallo. Apolo no quiso volver a sufrir tan depravado par de oídos, e hizo que se le convirtieran en orejas de burro.
Marsias
Marsias era un sátiro que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos en el suelo que había tirado Atenea tras inventarlo porque hacía que sus mejillas se hinchasen. Marsias perdió y fue desollado vivo en una cueva de Frigia por su hibris (orgullo desmedido) al desafiar a un dios. Su sangre derramada se convirtió en el río Marsias.
Historias menores
- Cuando Zeus mató a Asclepio por resucitar a los muertos y violar el orden natural de las cosas, Apolo respondió matando a los Cíclopes. Éstos habían fabricado los rayos de Zeus, que éste había usado para matar al hijo de Apolo, Asclepio. Apolo también participó en un concurso de tocar la lira con su propio hijo, Ciniras, que se suicidó cuando perdió.
- Apolo mató a los Alóadas cuando éstos intentaban asaltar el Olimpo.
- Apolo dio a Orestes, a través del Oráculo de Delfos, la orden de matar a su madre, Clitemnestra, y al amante de ésta, Egisto. Orestes fue ferozmente castigado por este crimen por las Erinias.
- También se decía que Apolo cabalgaba a espaldas de un cisne al país de los Hiperbóreos durante los meses de invierno.
- Apolo transformó a Cefiso en un monstruo marino.
Consortes y descendencia
Amantes masculinos:
- Acanto
- Cipariso
- Jacinto
Amantes femeninas:
- Arsínoe
- Asclepio
- Eriopis
- Casandra
- Calíope
- Lino
- Orfeo
- Cirene
- Aristaeo
- Coronis
- Asclepio
- Dafne
- Driope
- Anfiso
- Etusa
- Eleuter
- Hécuba
- Troilo
- Polixena
- Leucótoe
- Manto
- Mopso
- Psamate
- Lino
- Quíone
- Filamón
- Reo
- Anio
- Sinope
- Sirio
- Terpsícore
- Lino
- Urania
- Lino
Hijos de madre desconocida:
- Cicno
- Ciniras
- Phemonoe
Referencias contemporáneas
- En el episodio de Star Trek ¿Quién llora por Adonis? aparece un hombre que dice ser Apolo en un planeta de estilo griego al que llegan el Capitán Kirk, Pavel Chekov, Mr. Spock y el Dr. McCoy.
- En la serie Battlestar Galactica uno de los personajes principales recibe el apodo de Apolo.
- La canción Cygnus X-1 Book II: Hemispheres de Rush (Hemispheres, 1978) trata sobre la lucha entre los campeones de los dos Hemisferios, Apolo, el Dios de la Razón, y Dioniso, el Dios del Amor. La canción describe el cerebro dividido en dos hemisferios, siendo el izquierdo el que se encarga de las emociones y el derecho el de la racionalidad. Se usa la mitología griega para hacer tangibles estas nociones abstractas.
Enlaces externos
- [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Apollo.html Greek Mythology Link - Apollo] (inglés)
- [http://www.androphile.org/preview/Library/Mythology/Greek/ Las historias de Apolo con Jacinto, Cipariso y Orfeo] (inglés)
- [http://janusquirinus.org/essays/Apollo/MultifacetedGod.html Apolo y los romanos] (inglés)
- [http://www.gregoryferdinandsen.com/FCO2003/apollo.htm El templo de Apolo] (inglés)
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Mitología griega
La mitología griega comprende la colección de relatos sobre dioses griegos y héroes antiguos, originalmente creada y difundida dentro de la tradición oral y poética de esta antigua civilización del Mediterráneo oriental. Las fuentes conservadas de la mitología son reelaboraciones literarias de esta tradición oral, complementadas por interpretaciones de los iconos, a veces modernas y a veces antiguas, pues el mito era un medio que los propios griegos posteriores usaron para arrojar luz sobre prácticas religiosas y tradiciones que no eran ya explicables. El historiador debe deducir a veces a partir de indicios en la imaginería, tales vasijas pintadas, y de referencias hechas de pasada el reconocimiento de temas mitológicos tácitamente expresados en prácticas religiosas. Aunque los griegos no eran religiosos, sí conocían estas historias que formaban parte de su acervo cultural.
Los temas generales relacionados con el estudio de los mitos se discuten en el artículo mitografía.
En sus diversas leyendas, historias e himnos los dioses de la Grecia Antigua son todos descritos como humanos en apariencia: los pocos seres quiméricos como la Esfinge son todos oriundos de Oriente Próximo o Anatolia. Los dioses griegos pueden tener mitos sobre su nacimiento pero no envejecen. Son casi inmunes a todas las heridas y enfermedades, capaces de volverse invisibles, viajar grandes distancias casi instantáneamente y hablar a través de seres humanos con o sin su conocimiento. Cada deidad tenía su propia apariencia específica, genealogía, intereses, personalidad y área de especialidad. Sin embargo, estas descripciones emanan de una multitud de variantes locales arcaicas que no siempre coincidían entre ellas. Cuando se aludía a ellas en la poesía o la oración, se hacía mediante una combinación de su nombre y epítetos, que los identificaban por estas distinciones del resto de los dioses. Estos epítetos pueden reflejar un aspecto particular del papel del dios, como Apolo Musageta es «Apolo, [como] jefe de las Musas». Alternativamente el epíteto puede identificar un aspecto particular o local del dios, a veces se cree que arcaico ya durante la época clásica de Grecia.
En los relatos míticos, estos seres son descritos como una larga familia multigeneracional. Sus miembros más viejos crearon el mundo tal como lo conocemos, pero fueron derrotados por las siguientes generaciones. Los dioses olímpicos más familiares de la religión y el arte griegos antiguos se habrían aparecido en persona a los griegos, según se describe en los poemas épicos, durante la «edad de los héroes». Proporcionaron a los belicosos antepasados de los griegos un número limitado de milagros, enseñándoles una selección de habilidades útiles y los métodos de adoración a los dioses, premiaron la virtud y castigaron el vicio, y engendraron hijos con humanos.
Al igual que los hombres, los dioses helenos eran impredecibles y por eso unas veces tenían un estricto sentido de la justicia y otras eran crueles y vengativos. Su favor se alcanzaba por medio de los sacrificios y de la piedad, pero estos procedimientos no eran siempre efectivos puesto que los dioses eran muy volubles.
La mitología griega comparte una estrecha similitud con la romana, en cuanto a los nombres de varios dioses y personajes de importancia. También se relacionan en lo concerniente a la parte mitológica de la religión: creencias, tradiciones y todo lo ligado o referente a mitología.
Naturaleza y fuentes de la mitología griega
Aunque todas las culturas del mundo tienen sus propios mitos, el término mitología es de acuñación griega, y tenía un significado especializado dentro de su cultura.
El término griego muthologia está compuesto de dos palabras:
- muthos, que en griego homérico significa aproximadamente «un acto de habla ritualizado», como el de un jefe en una asamblea, o el de un poeta o sacerdote.
- logos, que en griego clásico significa «una historia convincente, una argumentación ordenada».
En su acepción original, por tanto, una mitología es un intento de dar sentido a las narraciones estilizadas que los griegos recitaban en las fiestas, susurraban en los altares y contaban en los banquetes aristocráticos. Dado que hay pocos hombres más propensos a reñir que los poetas, los sacerdotes y los aristócratas, las contradicciones son abundantes. Más aún: son parte de la diversión.
acto de habla: la Guerra de Troya formaba el contexto de varios ciclos de la mitología griega. El pene expuesto de Patroclo revela el aspecto sexual de su relación. Tales relaciones eran un elemento común en la mitología griega, siendo notable la de Zeus, rey de los dioses, con Ganimedes.]]
Se dispone de varios tipos de fuentes primarias para el estudio de la mitología griega:
# La poesía de las eras arcaica y clásica, compuesta principalmente para ser representada en los festivales de culto o los banquetes aristocráticos, y por tanto parte del muthos en el sentido homérico (véase La naturaleza de la mitología griega más arriba). Se incluye aquí:
# - La Odisea, La Ilíada y los himnos de Homero.
# - La Teogonía de Hesíodo.
# - Las obras dramáticas de Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes.
# - Los himnos corales de Píndaro y Baquílides.
# Las obras de historiadores como Herodoto y Diodoro Siculo y geógrafos como Pausanias y Estrabo, que viajaron por todo el mundo griego y escribieron las historias que oían en las distintas ciudades.
# Las obras de mitógrafos, que escribieron tratados en prosa basados en las investigaciones realizadas para intentar reconciliar las historias contradictorias de los poetas. La biblioteca de Apolodoro de Atenas es el ejemplo conservado más extenso de este género.
# La poesía de las edades helenística y romana, que aunque compuestas más como un ejercicio literario que cultural, contienen sin embargo detalles importantes que de otra forma se habrían perdido. Esta categoría incluye las obras de:
# - Los poetas helenísticos Apolonio de Rodas y Calímaco.
# - Los poetas romanos Higino, Ovidio, Estacio, Valerio Flaco y Virgilio.
# - Los poetas griegos de la Antigüedad Tardía Nono y Quinto de Esmirna.
# - Las novelas antiguas de Apuleyo, Petronio, Lolliano y Heliodoro.
Visión general
El ámbito de la mitología griega es enorme. Se extiende desde los horrendos crímenes de los primeros dioses y las sangrientas guerras de Troya y Tebas hasta las infantiles travesuras de Hermes y la conmovedora pena de Deméter por Perséfone. Las legiones de dioses y diosas, héroes y heroínas, monstruos, daimones, ninfas, sátiros y centauros que uno encuentra al atravesar este vasto paisaje son incontables. Algunos estudiosos afirman que llegó a haber hasta 30.000 divinidades en total.
La mitología griega tiene una cronología interna aproximada. Aunque las contradicciones en las fuentes hacen imposible una cronología absoluta, puede dividirse aproximadamente en:
#una edad de los dioses,
#otra edad en la que los hombres y los dioses se mezclaban libremente, y
#otra edad de los héroes en la que la actividad divina era más limitada.
Mientras los mitos de la edad de los dioses han sido con frecuencia más interesantes para los estudiantes de la mitología contemporáneos, los autores griegos de las eras arcaica y clásica tuvieron una clara preferencia por los de la edad de los héroes: las heroicas Ilíada y Odisea, por ejemplo, empequeñecían a la Teogonía y a los himnos homéricos, centrados éstos en los dioses, tanto en extensión como en popularidad.
La edad de los dioses
himnos homéricos.]]
Como sus vecinos, los griegos creían en un panteón de dioses y diosas que estaban asociados con los aspectos específicos de la vida. Por ejemplo, Afrodita era la diosa del deseo sexual, mientras que Ares era el dios de la guerra y Hades el de los muertos. Algunas deidades como Apolo y Dioniso revelaban personalidades complejas y mezcolanza de funciones, mientras otros como Hestia (literalmente «hogar», «chimenea») y Helios (literalmente «sol») eran poco más que personificaciones. Había también deidades específicas de un l | | |